Diamantes

Diamantes

Independientemente de que sea un diamante incoloro o de color, debe ser excepcional para que sea tratado como una inversión.

Diamantes

Esta excepcionalidad

puede ser determinada en varios niveles, definidos como parámetros excepcionales 4C (base) y, de hecho, según nuestra escala 8C o 9C, tal y como lo describimos en el punto Noble Assets. Estos parámetros no solamente definen el tamaño, pureza, color y el corte (base 4C), sino también, la calidad del corte, su tipo, la fluorescencia o brillo del diamante de corte brillante. No todo diamante puede ser considerado un brillante, y no es un defecto del diamante, simplemente es un tipo de corte.

Hearts & Arrows

Pocas personas se dan cuenta de que para los diamantes de color, no solo de la parte técnica, otros cortes resultan mucho más efectivos, que este corte redondo brillante más conocido, porque lo más importante es la efectividad de los diamantes de color, como reflejan y enseñan el color, y la saturación. Este efecto se puede obtener y resulta mucho más significativo en otros tipos de corte.

La compraventa de diamantes de colores, así como, cualquier operación de inversión en estos activos únicos, ofrece un nivel excepcional de ennoblecimiento, reservado para pocas personas.

Los diamantes de colores, llamados también diamantes de fantasía (Fancy Color Diamonds) presentan 11 colores principales, incluyendo el color blanco (no confundir con diamantes incoloros – colorless). Eliminando el color blanco, cabe destacar 10 colores diferentes: negro, gris, marrón, amarillo, naranja, rosa, violeta, rojo, azul, verde. Otros diamantes de colores, muy raros y buscados, son los diamantes de color aceituna y púrpura.

Estos diamantes ofrecen multitud de colores derivados, resultan muy raros y por ello también despiertan un gran interés. Los diamantes de fantasía aparecen además en 230 diferentes combinaciones de colores básicos y derivados, así como diferentes variantes y tonos de estos colores.

Resulta igualmente importante el hecho de que los diamantes de colores ofrecen 9 niveles de intensidad de color, entre ellos 6 adecuados (Fancy), los que se distinguen y son estos 6 niveles los que consideramos y llamamos como de inversión. Los demás no resultan distintivos, para una potencial de inversión. De ello solo 3 niveles: Fancy, Fancy Intense y Fancy Vivid, pueden ser considerados como extremadamente adecuados para invertir. En caso de algunos diamantes pueden ser los 3 niveles restantes: Fancy Light, Fancy Deep, Fancy Dark. Estos diamantes quedan incluidos en la escala, pero no ofrecen el mismo nivel de intensidad de color. Por supuesto, estos rasgos afectan su precio, posibilidad de venta, disponibilidad y demanda de diamantes de valores determinados.

Resumiendo,

muchos factores diferentes afectan al proceso de selección de piedras incoloras, en eso especialmente diamantes de colores, que, siendo piedras brutas, pueden ser sometidas a tratamientos de ennoblecimiento, para convertirse en diamantes de inversión.

En este lugar, cabe prestar la atención al hecho de que, en los diamantes incoloros las inversiones son habitualmente en diamantes del corte redondo brillante (round brilliant cut). Solamente diamantes excepcionales, destinados a subastas, pueden tener otras formas y tipos de corte, pero estos diamantes siempre tienen un tamaño superior a 10.00 quilates.

No obstante, el estándar sigue siendo el corte redondo brillante, con el cual el tamaño puede ser más pequeño, pero no inferior a 1.00 quilato. Por supuesto, el tamaño, tipo, calidad… tiempo de almacenamiento de diamantes, determinan el incremento de valor y rentabilidad de inversión inicial. En caso de diamantes incoloros, se debe aplicar la norma de que es rentable invertir en diamantes de tamaño superior a 5.00 quilates, pero solamente en algunos de ellos, los más específicos, de gran tamaño, resultan ser diamantes destinados a subastas, especialmente demandadas por grandes marcas joyeras, que pretenden incluirlos en excepcionales piezas de joyería.

En caso de diamantes de colores, hay mayor cantidad de cortes posibles, que resultan favorables para diamantes de inversión, pero su tamaño no tiene porque ser superior a 10.00 quilates. Tales diamantes alcanzan elevados precios, elevado nivel de incremento de valor, son muy buscadas, debido a la reducida cantidad disponible. Los diamantes de colores son una obra de la naturaleza muy exquisita, y los diamantes de colores, con tamaño superior a 10.00 quilates, son totalmente únicos.

Cada año, en todo el mundo se extrae entre 120-130 millones de quilates de diamantes brutos. Aproximadamente el 50% de esta cantidad son piedras que pueden ser procesadas, porque se consideran diamantes de valor, que permiten obtener un producto final en forma de una piedra cortada y pulida. La cantidad restante corresponde a diamantes industriales. El proceso de talla, corte y pulido permite obtener entre 22-27 millones de quilates de piedras preciosas, pero tan solo el 10% de este volumen se puede considerar como producto destinado a inversión. Esto significa que, anualmente, solamente unos 2 millones de quilates pueden ser considerados como diamantes de inversión. Esta cantidad incluye también diamantes de colores. Estadísticamente, entre 0,10 y 0,15% de estas piedras nobles son diamantes de color. Esto significa que, anualmente, los hay solamente unos 30 mil quilates. Como media, solamente una de cada veinte piedras de esta cantidad puede ser considerada como diamante de inversión (aprox. 1500 quilates).

Solamente largos años de práctica, el conocimiento transmitido de generación a generación, adecuadas habilidades y la cooperación con personas reconocidas en el sector de diamantes, permiten realizar una valoración correcta de diamantes destinados a convertirse en un producto de inversión. Nuestra valoración se caracteriza por un elevado nivel de fiabilidad y ética, para garantizar a los clientes la posibilidad de salir de la inversión obteniendo elevadas ganancias.

La rareza, excepcionalidad y valor único de los diamantes de inversión causan el crecimiento constante de sus precios. A menudo, esta subida de precios resulta complemente aislada y no relacionada con demás fluctuaciones del sector, a diferencia de los diamantes destinados a la joyería, cuyo precio resulta afectado por diferentes factores, incluyendo el valor básico 4C, la situación del mercado, incremento o bajada de venta de joyería (ejemplo del mercado chino), situación geopolítica y otros.

En el año 1978 se produjo una auténtica revolución en cuanto al ordenamiento del precio básico de algunos diamantes. En aquel año, Martin Rapaport, un marchante de diamantes de Nuevo York, propuso e implemento un índice bursátil (conocido también como informe Rapaport), que presenta los precios actuales de transacciones de diamantes no montados, pulidos e incoloros. No obstante, este índice no refleja completamente su valor real, porque el informe no incluye otros valores y parámetros, tales como, obviamente e indisputablemente, la referencia de la valor del diamante, su precio por quilate, a la calidad del corte, parámetros de corte, así como otros valores. Esto es, todo aquello que nosotros denominamos 5C, 6C, 7C y 8C, e incluso 9C, para cortes brillantes.

Los precios recogidos en este informe se publican una vez por semana, teniendo en cuenta solamente los parámetros básicos de corte, masa, color, pureza, es decir, solamente la base la cual son las 4C.

El informe de Rapaport

no se aplica a piedras únicas, incoloras con tamaño superior a 11.00 quilates. No se aplica en absoluto a diamantes de subasta, siendo apenas una mera referencia, para la valoración de tales piedras. Durante las subastas de algunos diamantes, se puede decir que el precio final no tiene límite, o más bien, “el cielo es el límite” (“The sky is the limit”).

Por supuesto, ni este informe, ni tampoco ningún otro, abarca los precios bursátiles de diamantes de colores, porque estos son una rareza y debido a sus cantidades tan reducidas, normalmente son vendidos sin aparecer la oferta en el mercado común. Se comercializan solamente dentro del sector (solamente las empresas joyeras y marchantes de diamantes más importantes) o bien, se ofrecen en subastas. En gran medida, esto mismo se aplica a grandes diamantes incoloros, con tamaño superior a 11.00 quilates y particularmente para piedras de decenas de quilates.

Atención

La expresión “diamante de inversión” es abusada. Esto conlleva a diferentes mentiras y malentendidos, y el cliente que compra los diamantes se convierte en una víctima inconsciente de un tal procedimiento (defectos de corte, corte menos valorado, parámetros de fluorescencia poco favorables, impurezas del diamante, falta de brillantez, etc.).

Normalmente, lo que puede ser muy raro para clientes potenciales en un país dado, estas actuaciones dudosas son llevadas a cabo también por grandes y reconocidas empresas, presentes en los límites del sector de diamantes. No obstante, estas empresas son conocidas localmente, en un país determinado, en el cual aparece tal oferta. En realidad, no son empresas relevantes para la totalidad del sector de diamantes, centros de compraventa de diamantes, tampoco son empresas con tradiciones que se remontan a varias generaciones.

También las empresas del sector financiero pueden ofrecer tales ofertas, utilizando los diamantes como medio de acumulación de capital del mercado. Es imposible hablar de una inversión en diamantes, de la solidez de una tal oferta, si el cliente potencial recibe una oferta para comprar “participaciones” con valor de decenas de dólares, o bien, se le ofrece la posibilidad de comprar diamantes o joyería por un valor que no supera unos centenares de dólares. La publicidad en medios de comunicación, que rebosan un marketing agresivo, permite que estas empresas funcionen de una forma determinada. Hoy en día, con unos medios de comunicación completamente dependientes de la publicidad, esto permite dictaminar las condiciones incluso a grandes editoriales, estaciones de televisión e incluso, grandes empresas de televisión y entretenimiento, porque cada cliente está “a precio de oro”, o bien, a precio de varios puestos de trabajo para el consejo de administración.

Entonces, sucede un consentimiento silencioso a este tipo de actividad. Los medios de comunicación ofrecen sus foros y datos de empresa, a cambio de una remuneración, permitiendo presentar contenidos que no reflejan la fiabilidad o solidez de una empresa. Aparece una relación de completa dependencia. Por desgracia, el efecto final consiste en centenares de clientes estafados que tienen que sufrirlo. Esto no se aplica solamente a la publicidad de diamantes o joyería, estamos hablando también de cualquier producto de inversión, que aparece en la publicidad, tal como el oro u otros activos. Ejemplos de tal actividad, de tal publicidad, se pueden multiplicar.

Nosotros no necesitamos recurrir a la publicidad. Nuestra oferta no está dirigida a las masas, sino a personas únicas. Deseamos subrayar este hecho, por causas muy objetivas, teniendo en cuenta los valores éticos que nos dirigen en la actividad desarrollada. A menudo, numerosos factores negativos, presentes en el espacio público, afectan y conducen a una percepción errónea incluso de los mejores productos o proyectos. Esto se debe a numerosas causas, que también indicamos aquí. Desgraciadamente no podemos eliminar tales factores, no deseamos hacerlo y no somos responsables de ello. No obstante, podemos indicar y resaltar estos elementos, lo que estamos haciendo.

La compra y posterior venta de un diamante resulta un proceso complejo, más aún, si se realiza con el fin de obtener beneficios. Un inversor que actúa por sus propios medios tiene pocas posibilidades de realizar esta transacción con éxito.

Por ello, les ofrecemos otras posibilidades. No queremos ver a nuestros clientes dos veces – la primera y la última vez. Unas relaciones estrechas con el cliente, basadas en la confianza, forman una base sólida, para una cooperación próspera, transfronteriza y duradera.

Siempre tratamos de ofrecer a cada cliente, el mejor modelo para su inversión en diamantes. Una inversión que, en cada caso, debe ser bien analizada y precisamente personalizada. Nunca dejamos a nuestros clientes a solas, somos nosotros los que realizamos la transacción por su encargo y en su nombre, en fechas que Ustedes indican, pero siempre intentamos aconsejarles cual es la mejor fecha, cuando debería suceder, eligiendo el producto idóneo desde un principio, para que el proceso sea lo más fácil posible, tanto para los clientes como para nosotros mismos, porque nosotros también participamos en él.

Todos los diamantes de nuestra oferta cuentan con certificados de la más alta calidad. Siempre seguimos, realizamos y aplicamos las normas desarrolladas por el Consejo Mundial de Diamantes (World Diamond Council), aprobadas por todos los miembros del Proceso Kimberley (Kimberley Process Certification Scheme), garantizando así que los diamantes incluidos en nuestra oferta proceden de fuentes legales, de origen incuestionable y son de la más alta calidad.